Adelita festeja el Bicentenario en Mérida


http://www.ideasmx.com.mx/blog/wp-content/uploads/2009/09/800px-mexico_flag_map_small.png

Como pocas veces en mi vida, este pasado 15 de Septiembre viajé a otro estado de la República para festejar el gran evento. Mi vuelo a Mérida fue a las 12 del día, llegué allá para comer y entre preparativos y pre-festejos no hubo ni tiempo para descansar antes del festejo. El plan fue una fiesta casera en la noche, antes fui a casa del novio de mi amiga, donde ella y yo nos disfrazamos de Adelitas, eran vestidos blancos que convertimos en disfraces, con cinturones y trenzas creamos una imagen perfecta de Adelita. A las 8:30 nos encaminamos  a la fiesta. Eran las 9 y entrando a la fiesta, que se llevó a cabo en la casa del tío del novio de mi amiga, noté dos ponies y un venado que tenían disfrazados de caballos de batalla y un, la imagen era demasiado exótica, nunca me imaginé encontrarme con tanta originalidad, era una fiesta perfecta. Todos estaban disfrazados, entre ellos se encontraban varios Panchos Villa, una Josefa, otras Adelitas y algunos Mariachis. Había invitados de todas las edades y de todas partes de la republica pero la mayoría eran Yucatecos.

Saludamos a los amigos y conocidos, la música era muy mexicana pero más ranchera, lo cual creaba un ambiente más motivante y original, los invitados estaban my emocionados por todo el ambiente creado entre la música, disfraces y comida. Me dirigí junto con mi amiga a buscar algo de tomar, me di cuenta que al lado, en la cocina estaban terminando de preparar la cena, alcancé a oler el sabroso aroma a pozole,  tacos y frijoles, se me hizo agua la boca. Los decorativos llamaban mucho la atención y aumentaban el espíritu mexicano. Todo estaba cubierto de los colores patrios:  verde blanco y rojo. Los manteles, los vasos, mantas en algunos adornos, decorativos colgados en el techo que recorrían toda la casa y carpetas en los sillones y sillas. Había una pantalla en el comedor donde desde la tarde  se veían las transmisiones del festejo en el centro de la ciudad de México.

En un ambiente de diversión, todos los invitados gozamos del festejo; Convivimos, bailamos, reímos y comimos, fue hasta la hora del Grito que depositamos toda nuestra atención en las palabras que pronunciaba con gran emoción el Presidente de la República. A partir del grito la diversión aumentó, la gente comenzó a moverse más, a gritar y a reír, todo era motivo de felicidad; en realidad no había porque traer una mala cara, el festejo estuvo bien organizado y el espíritu mexicano estaba más que presente gracias a todos los elementos que en su conjunto crearon el mejor lugar y momento para festejar ese gran evento y enorgullecerse de nuestro México.

El tiempo pasó volando, parecía que ni corría ya que nadie desaparecía, todos estaban presentes; pero llegó un momento en que los menores comenzaban a llorar y quererse dormir, así que la fiesta empezó a vaciarse. No quería irme pero cuando miré el reloj ya eran las 4 de la mañana, debíamos partir. Salimos para subir al coche, regresar a casa y dormir; en el camino no paramos de platicar y hablar de lo bien que la pasamos, estábamos cansadísimos, esa noche dormí como una piedra, al día siguiente contamos nuestras experiencias, uno de los mejores festejos del Grito que he vivido, el bicentenario quedó como un gran evento para recordar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: