El caso Ceballos Coppel: un asesinato perdido en la tinta


“La diferencia entre los seres humanos y los animales salvajes

es que los seres humanos oran antes de cometer un asesinato.”

-Friedrich Dürrenmatt (1921 – 1990)

por Daniel Pradilla de Bedout

Fuerzas especiales de la policía patrullaron las calles cercanas a la casa donde se dio el tiroteo. Foto: La Jornada

Estamos en una época definida por la incertidumbre y la inseguridad. La violencia se ha convertido en un elemento de nuestra vida cotidiana. Vivimos en un país que se pone bajo los reflectores internacionales debido a esa crisis de gobernabilidad que nos tiene desprotegidos y, en ocasiones, atemorizados. Nacido en una familia colombiana, me atrevo a decir que estamos viviendo en una “nueva Colombia”. Vivimos con miedo y no encontramos a nadie que nos pueda proteger. Este es un tema que nos involucra a todos los mexicanos; todos somos, de alguna manera, parte del problema o de la solución. Muchos hemos experimentado la violencia (y la corrupción) que subsiste en el seno de nuestra sociedad.  En esta ocasión, me tocó vivir lo que no quiero ni imaginar: Yolanda Ceballos Coppel es secuestrada y muere en un fallido operativo de rescate. Lo que más me impacta de esta historia es que un familiar mío, gran amigo de la familia Ceballos, vivió de cerca lo ocurrido durante aquellos terribles días. La mayor parte de la información obtenida es de fuentes primarias. Escribo con tristeza mientras trato de comunicar al lector la importancia de ser parte de esa “solución” que necesitamos para no seguir hundiéndonos bajo el miedo infundido por grupos criminales.

La casa en la que estuvo secuestrada Yolanda Ceballos. Foto: Mónica González

Yolanda Ceballos Coppel fue secuestrada el miércoles primero de julio de 2009 cuando salía de su casa en la colonia Las Águilas con dirección a su oficina en Parque Hundido en Avenida de los Insurgentes. El jefe de la Policía Judicial, Jesús Jiménez Granados, dijo que la noche del jueves 2 de julio se recibió una llamada anónima que mencionaba que en el número 30 de la calle Prolongación Cuauhtémoc, en la colonia San Jerónimo Nativitas, perímetro de Xochimilco, se encontraba una mujer secuestrada. El viernes 3 de julio de 2009 Yolanda fue asesinada durante un operativo de rescate en una “casa de seguridad” ubicada en la calle Prolongación Cuauhtémoc número 30. En la primera versión de los hechos se decía que Yolanda Ceballos Coppel había sido asesinada por el líder de los supuestos plagiarios, identificado como “El Iván”, cuando éste le disparó antes de suicidarse al verse sorprendido por los agentes de la Fuerza Antisecuestros de la PGJDF. Sin embargo, esta versión se ha visto envuelta en una nube de dudas.

Cuando creemos que a nosotros no nos pasa  y después nos pegamos con la realidad…

Un familiar cercano es amigo de la familia Ceballos y estuvo relacionado con los acontecimientos mediáticos que se describen en este escrito. Los medios informaron que una mujer secuestrada había sido asesinada; sin embargo, al comienzo, no se reveló la identidad de la víctima. Jesús Ceballos y Yolanda Coppel conversaban (entre llantos y tristezas) con mi familiar cuando se enteraron de la muerte de su hija Yolanda Ceballos Coppel[1]. Las diferentes versiones cargadas de inconsistencias han nublado los verdaderos hechos e, incluso, hoy día, la familia Ceballos sigue sin convencerse de lo que realmente sucedió. La semana siguiente al asesinato, por cuestiones de seguridad, se me prohibió salir de mi casa (esto no sé si se debía a un peligro inminente o a la paranoia que los medios crearon en mi familia).

Yolanda Ceballos Coppel fue secuestrada el miércoles primero de julio de 2009 cuando salía de su casa en la colonia Las Águilas con dirección a su oficina en Parque Hundido en Avenida de los Insurgentes. Ese mismo día su familia recibió esa llamada que nadie quiere recibir; la vida de Yolanda veía sus últimas horas.

El jueves no hubo comunicación entre los plagiadores y la familia Ceballos. Todo permanecía en duda. El viernes, Jesús Ceballos y Yolanda Coppel, padres de Yolanda, recibieron una noticia inquietante a través de los medios: una mujer de aproximadamente cincuenta años que había sido secuestrada fue asesinada durante un operativo de rescate en una “casa de seguridad” ubicada en calles de la delegación Xochimilco. En ese momento no se había identificado a la víctima, pero la descripción difundida apuntaba a que se trataba de Yolanda.

Todos los miembros de la célula criminal capturados hasta la fecha (2009-08-12) fueron presentados ante la prensa. Foto: Arturo Bermúdez. Milenio Online.

“En el dispositivo, que comenzó después de las dos de la mañana de ayer, participaron 60 efectivos expertos en técnicas de intervención de inmueble y manejo de armas, pero sólo un grupo de ellos ingresó a la casa de seguridad, el cual fue recibido con ráfagas de rifle AK-47, conocido comocuerno de chivo, lo que dejó heridos a los dos jefes policiacos. En la refriega, uno de los presuntos plagiarios, identificado como Pablo Solís Salazar, también resultó lesionado, por lo que fue trasladado al hospital Xoco, y que ya rinde declaración ante las autoridades ministeriales. También fueron detenidas Yeni Fabiola Rosas Ortiz, de 25 años, y María de la Cruz López de 30; quienes estaban a cargo de la vigilancia de la mujer, y según sus primeras declaraciones, labor a la que eran obligadas por El Iván, señaló  el procurador capitalino, Miguel Ángel Mancera Espinosa”. (Fuente: La Jornada [En línea]).

ÚLTIMO ADIÓS. Miembros del Grupo Especial de Reacción Inmediata se despiden de sus compañeros fallecidos, después del rescate fallido de Yolanda Ceballos Coppel (Foto: Reuters )

El esposo de Yolanda Ceballos se contactó con las autoridades e identificó el cuerpo sin vida de su esposa. Es aquí cuando surge esa nube de dudas que rodean a los acontecimientos sucedidos en aquel operativo de rescate. El jefe de la Policía Judicial, Jesús Jiménez Granados, dijo que la noche del jueves se recibió una llamada anónima el jueves 2 de julio que anunciaba que en el número 30 de la calle Prolongación Cuauhtémoc, en la colonia San Jerónimo Nativitas, perímetro de Xochimilco, se encontraba una mujer secuestrada. En la primera versión de los hechos se decía que Yolanda Ceballos Coppel había sido asesinada por el líder de los supuestos plagiarios, identificado como “El Iván”, cuando éste le disparó antes de suicidarse al verse sorprendido por los agentes de la Fuerza Antisecuestros de la PGJDF. Sin embargo, en una segunda versión, se plantea la posibilidad de que Yolanda no haya sido asesinada por el secuestrador; esto debido a un posible fuego cruzado (“friendly fire”) entre elementos del Grupo Especial de Reacción Inmediata (GERI) de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal. En el lugar también murieron el jefe de operaciones del Grupo Especial de Reacción e Intervención (GERI), Julio Rincón Juárez, y el agente José Antonio Moreno Sánchez. (Datos de Diario La Razón [En línea]: En el rescate de Coppel, policías mataron a policías).

La duda es si existe una mala organización dentro de las fuerzas policíacas o un posible infiltramiento en nuestras fuerzas antisecuestro (sugiriendo la participación de agentes federales dentro del secuestro mismo). El jefe de la Policía Judicial, Jesús Jiménez Granados, aceptó la posibilidad de neglicencia en el operativo policíaco; sin embargo, en conferencia declaró que los agentes fueron sorprendidos por los delincuentes.

Las diferentes versiones únicamente generan un mayor grado de confusión. La familia Ceballos (y con toda razón) pone en tela de juicio las versiones policíacas de los hechos, incluso cuestionando el verdadero papel de las autoridades dentro de lo sucedido; asimismo, los medios de comunicación cuestionan y discuten lo sucedido esa madrugada de julio, creando así una mayor cortina de dudas de lo que realmente sucedió (por ejemplo, un video difundido por Carlos Loret de Mola no coincidía con la versión del Jefe de la Policía Judicial, Jesús Jiménez).

En julio, Miguel Ángel Mancera, procurador capitalino, ofreció una disculpa pública a la familia de Yolanda Cevallos Coppel por su muerte (Cuartoscuro).

El 17 de agosto de 2010, siete de los implicados en el secuestro de Yolanda fueron sentenciados por el juzgado 38 en Materia Penal del Reclusorio Norte. CNN México anunció que este organismo judicial determinó que los detenidos son culpables del delito de secuestro agravado, por lo que les impuso penas que suman entre todos un total 455 años de prisión, según la agencia Notimex. Los secuestradores, Pablo Zúñiga Solís, Sofía Gómez Zapata, Jorge Luis Badillo Popoca, Gilberto Acevedo Gutiérrez y Guillermo Moreno Ortiz, deberán cumplir cada uno con 70 años de prisión y el pago de una multa de 548,000 pesos. Por otra parte, Jennifer Fabiola Rosas y María de la Cruz López recibieron sentencia de 52 años 6 meses de prisión cada una, y el pago de 411,000 pesos de multa. El juez, Héctor Jiménez López, estableció que los sentenciados deberán cumplir el pago de 40,000 pesos por concepto de indemnización, así como de 3,288 pesos por gastos funerarios a favor del esposo de Ceballos Coppel. La defensa de los sentenciados tiene un plazo de cinco días hábiles para interponer un recurso de apelación a la sentencia resuelta (CNNMéxico).

Lo que vemos en los medios es una interpretación (o en su defecto, una versión) de los hechos, pero “no todo es lo que parece”. Es por ello que se necesita desarrollar un pensamiento crítico, basado en estrategias de lectura derivadas del análisis, para no dejarnos engañar y poder cuestionar lo que nos rodea. Estamos a más de un año de ese trágico día y todavía me siento inseguro; he perdido la certidumbre y no puedo confiar en la gente que supuestamente se encarga de protegerme, ya que, en ocasiones, son ellos los primeros que me ponen en peligro. Acontecimientos como el de Yolanda se siguen escuchando día con día. El 10 de agosto de 2010, el encabezado de la sección “Ciudad” del periódico Reforma lee “Matan a abogado tras plagio exprés”. Es alarmante que estas situaciones se presenten con tanta frecuencia en nuestra sociedad, y lo peor es que ya no sé en quién confiar.

VIDEO. EL Universal: “Investiga PGJDF fallas en operativo de Xochimilco. Dicen que la muerte de la víctima de secuestro y de dos policías judiciales fue porque no conocían el interior de la casa de seguridad y estaban en desventaja”.


[1] Yolanda Ceballos Coppel está relacionada con la familia que dirige la Fundación Cambio Oceánica, cuyo presidente es Jesús Ceballos Coppel, de quien se tiene registro que ha sido accionista consejero y director general de plantas embotelladoras de Pepsi Cola en Mazatlán, Culiacán, Los Mochis, en Sinaloa y las plantas de Ciudad Obregón y Hermosillo, Sonora. Ha sido consejero de Jugos del Valle, Pepsi-Gemex, el IMSS, Nacional Financiera y Afore XXI. (Fuente: La Jornada [En línea]).

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